Robo de Identidad a un Muerto

Hasta los muertos pueden ser víctimas del robo de información

El robo de identidad, a grandes rasgos, implica el uso de nombres, contraseñas y datos personales para cometer robos, fraudes, solicitar reembolsos y otras actividades ilícitas. Lamentablemente, esta es una de las prácticas más extendidas en el mundo (ha llegado, incluso, al espacio) y México se encuentra entre los 10 países con más incidencia de suplantación de identidad en el mundo entero, una situación preocupante que implica prácticas muy poco éticas — aquí algunos consejos de maat.ai para evita el robo de identidad.

Así como es preciso cuidar el contacto de los niños y adolescentes con el Internet y el mundo virtual, pues se trata de grupo es altamente vulnerable al robo de identidad (aquí nuestros consejos para hacerlo), también es preciso tomar medidas con la identidad de las personas que han fallecido. Aunque pareciera algo imposible o tomado de un relato de horror, el robo de identidad post mortem es una realidad lamentable.

Cada año, alrededor del mundo, existen cada vez más casos de suplantación de información de gente que ha fallecido y, muchas veces, esto sucede cuando sus familiares o gente cercana no toma las medidas necesarias para que esto no ocurra.

Generalmente, los criminales obtienen datos de la persona fallecida (que puede ser extraídos del servicio social, redes sociales, identificaciones, etcétera) y los utiliza para llevar a cabo prácticas ilegales, algo que muchos conocen como “efecto fantasma”. A través de la información robada, los criminales pueden solicitar tarjetas de crédito, pedir préstamos o hacer declaraciones de impuestos fraudulentas.

La buena noticia, dentro de todo esto, es que las deudas no se heredan, es decir, un familiar o ser querido no debe hacerse responsable de la deuda de su ser cercano una vez que éste ha fallecido. Cuando ocurre una muerte dentro de una familia, la situación es muy delicada y normalmente la posibilidad de robo de identidad es una de las últimas cosas que cruzan la mente de quienes han perdido a un ser querido, pero existen algunas medidas que podrían evitarlo. Aquí algunas de ellas:

Protege tus documentos:

  1. Primero que nada, hay que solicitar un certificado de defunción (aquí, información útil el IMSS para obtenerlo) y llenarlo, éste normalmente es entregado por el médico que atendió al paciente antes de su muerte.
  2. Es muy importante inscribir a la persona fallecida en el Registro Civil. De esta manera, la persona está legalmente declarada como fallecida.
  3. Es importante guardar con mucho cuidado algunos documentos, como las identificaciones, de quien ha fallecido para que éstas no caigan en las manos equivocadas. Una vez que hayas finalizado los trámites que podrían hacer uso de éstas, es muy recomendable destruirlas.
  4. Es importante contactar a los bancos donde la persona fallecida tenía cuentas o líneas de crédito para así, siguiendo sus indicaciones, cancelarlas. También hay que contactar a las agencias de seguros o corredores de inversiones, si es que la persona que ha fallecido tenía alguna clase de acuerdo o fondo.
  5. Si haces un obituario, limita la información que das de la persona fallecida en él; nunca utilices fechas completas de nacimiento o domicilio.
  6. Cancela la licencia de conducir de la persona que ha muerto.
  7. Es común que el robo de información se realice a través de compañías funerarias. Si utilizas una, asegúrate de que sea una empresa confiable.

En maat.ai creemos que un mundo libre de robos y fraudes, uno en el que el mundo virtual y la tecnología impliquen una ventaja y no un riesgo, es posible. Por esa razón, consideramos que es importante que los usuarios tengan la mayor cantidad posible de información para protegerse y proteger a los que aman.

¿Tienes una historia de pesadilla similar? Compártela con nosotros…

Robo de Identidad a un Muerto

Hasta los muertos pueden ser víctimas del robo de información

El robo de identidad, a grandes rasgos, implica el uso de nombres, contraseñas y datos personales para cometer robos, fraudes, solicitar reembolsos y otras actividades ilícitas. Lamentablemente, esta es una de las prácticas más extendidas en el mundo (ha llegado, incluso, al espacio) y México se encuentra entre los 10 países con más incidencia de suplantación de identidad en el mundo entero, una situación preocupante que implica prácticas muy poco éticas — aquí algunos consejos de maat.ai para evita el robo de identidad.

Así como es preciso cuidar el contacto de los niños y adolescentes con el Internet y el mundo virtual, pues se trata de grupo es altamente vulnerable al robo de identidad (aquí nuestros consejos para hacerlo), también es preciso tomar medidas con la identidad de las personas que han fallecido. Aunque pareciera algo imposible o tomado de un relato de horror, el robo de identidad post mortem es una realidad lamentable.

Cada año, alrededor del mundo, existen cada vez más casos de suplantación de información de gente que ha fallecido y, muchas veces, esto sucede cuando sus familiares o gente cercana no toma las medidas necesarias para que esto no ocurra.

Generalmente, los criminales obtienen datos de la persona fallecida (que puede ser extraídos del servicio social, redes sociales, identificaciones, etcétera) y los utiliza para llevar a cabo prácticas ilegales, algo que muchos conocen como “efecto fantasma”. A través de la información robada, los criminales pueden solicitar tarjetas de crédito, pedir préstamos o hacer declaraciones de impuestos fraudulentas.

La buena noticia, dentro de todo esto, es que las deudas no se heredan, es decir, un familiar o ser querido no debe hacerse responsable de la deuda de su ser cercano una vez que éste ha fallecido. Cuando ocurre una muerte dentro de una familia, la situación es muy delicada y normalmente la posibilidad de robo de identidad es una de las últimas cosas que cruzan la mente de quienes han perdido a un ser querido, pero existen algunas medidas que podrían evitarlo. Aquí algunas de ellas:

Protege tus documentos:

  1. Primero que nada, hay que solicitar un certificado de defunción (aquí, información útil el IMSS para obtenerlo) y llenarlo, éste normalmente es entregado por el médico que atendió al paciente antes de su muerte.
  2. Es muy importante inscribir a la persona fallecida en el Registro Civil. De esta manera, la persona está legalmente declarada como fallecida.
  3. Es importante guardar con mucho cuidado algunos documentos, como las identificaciones, de quien ha fallecido para que éstas no caigan en las manos equivocadas. Una vez que hayas finalizado los trámites que podrían hacer uso de éstas, es muy recomendable destruirlas.
  4. Es importante contactar a los bancos donde la persona fallecida tenía cuentas o líneas de crédito para así, siguiendo sus indicaciones, cancelarlas. También hay que contactar a las agencias de seguros o corredores de inversiones, si es que la persona que ha fallecido tenía alguna clase de acuerdo o fondo.
  5. Si haces un obituario, limita la información que das de la persona fallecida en él; nunca utilices fechas completas de nacimiento o domicilio.
  6. Cancela la licencia de conducir de la persona que ha muerto.
  7. Es común que el robo de información se realice a través de compañías funerarias. Si utilizas una, asegúrate de que sea una empresa confiable.

En maat.ai creemos que un mundo libre de robos y fraudes, uno en el que el mundo virtual y la tecnología impliquen una ventaja y no un riesgo, es posible. Por esa razón, consideramos que es importante que los usuarios tengan la mayor cantidad posible de información para protegerse y proteger a los que aman.

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